La necesidad de reforzar el África Occidental Española (AOE)Ifni, Tarfaya y el Sáhara– con banderas legionarias, surgió a raíz de la proclamación de la independencia de

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Fig-1- La XIII BRA en su cuartel de El Aaiún.

Marruecos el 7 de abril de 1956, momento en el que se detectó el inicio de una rebelión, agravada con la pretensión de cobrar impuestos a los nativos. El general gobernador, ante las muestras de falta de lealtad de algunos soldados indígenas, optó por la europeización del Grupo Tiradores de Ifni y de la Policía con contingentes de reemplazo y solicitó el refuerzo de dos banderas, una para Ifni (I paracaidista) y otra para el Sahara (XIII legionaria). Fig-1

La situación en el AOE se agravó durante el segundo semestre de 1957 hasta el extremo de trasladar otra bandera más paracaidista a Ifni y cuatro legionarias al desierto: la IV y VI del 2º Tercio (Riffien), la II del 1º (Tauima) y la IX del 3º (El Krimda, Larache). Al final, hubo una guerra, la de Ifni-Sáhara de 1957-58, última reconocida oficialmente por España. De este modo, la Legión volvió a entrar en combate; la VI Bandera.

Fig-2-Novio de la Muerte EG

Fig-2-Novio de la Muerte EG

sobresalió en Ifni, donde luchó codo con codo junto a los paracaidistas y tiradores; la XIII lo hizo en el Sahara, donde mantuvo varios combates en Sidi Atzman, Meseied y Edchera. Fig-2

Este último fue el más duro y donde más sangre legionaria se derramó de todos los que hubo en esta guerra. En él, una vez más, se puso a prueba la capacidad de combate y la vigencia del credo legionario. La concesión de las dos últimas laureadas individuales en las filas legionarias así lo acredita.

El conflicto finalizó a consecuencia del éxito obtenido durante la operación Teide, de limpieza y expulsión de las bandas del Sáhara; en la misma participaron la II, IV, IX y XIII banderas legionarios, junto con fuerzas francesas desplazadas desde sus fuertes de la vecina Mauritania.

El Combate de Edchera

El 13 de enero de 1958 tuvo lugar en Edchera el combate más importante de la Legión en esta guerra. Ese día la XIII Bandera tenía la orden de trasladarse hasta el paso de la Saguia el Hamra existente en Edchera, a 30 km de El Aaiún, para efectuar un reconocimiento de la margen derecha de este río seco, con paredones de 60 m de altura y una anchura de hasta 2 kms.

Se organizó el convoy con unos 30 camiones Ford-K, entre otros vehículos. Los legionarios formaron con equipo ligero al tratarse de una operación de rutina, con previsión de regresar a comer. Fig-3

El lecho fluvial, con unos 60 m de desnivel hasta la meseta, alcanzaba una anchura de hasta 2 km llena de pequeños montículos y matas secas que facilitaban la ocultación de las bandas rebeldes. Por el contrario, arriba, la inmensa llanura de la altiplanicie estaba desprovista de obstáculos o matorrales donde protegerse. Fig-4

Convoy preparado para trasladarse a Echera

Fig-3- Convoy preparado para trasladarse a Echera

Fig-4-Saguia-el-Hamra

Fig-4-Saguia el Hamra

Fig-5-Despliegue-inicial-de-la-XIII-Bra

Fig-5-Despliegue inicial de la XIII Bra

En vanguardia marchaba la 2ª compañía (capitán Jáuregui), con la sección del teniente Gamborino adelantada en misión de reconocimiento. A la 2ª le seguía la 3ª, que avanzaba próxima al borde de la Saguia y cubría el flanco derecho. A su misma altura, pero más al interior, la 1ª, designada como reserva de la bandera para actuar ante imprevistos, vigilaba el flanco izquierdo. Un poco atrás, se desplazaba el comandante Rivas, jefe de la XIII, y la 5ª de máquinas. Fig-5

Unos 2 km antes del paso de Edchera se recibieron los primeros disparos desde lo alto de la margen este del río. Rivas ordenó a la compañía de vanguardia avanzar para establecer contacto con el enemigo y fijarlo, por lo que la sección de Gamborino cerró con rapidez hasta que les acribillaron las ruedas de los vehículos. Resultó muerto el teniente y el conductor del Jeep. El resto de los legionarios de su sección saltaron de los coches y desplegaron. El capitán Jáuregui se adelantó, junto con una sección (Carrillo), hasta alcanzar el inicio del paso. Con su pequeña plana mayor, descendió un tramo del camino para divisar si había enemigo en el fondo del cauce y ver la posibilidad de cortar su retirada. Fig- 6

Fig-6-Al-lado-del-conductor-el-Tte.-Gamborino

Fig-6-Al lado del conductor el Tte. Gamborino.

Mientras todo esto ocurría con la 2ª, el resto de los camiones de la 3ª circulaban en una dirección paralela al rio, a unos 300 m de su orilla. De repente, empezaron a recibir fuego rasante y se produjeron las primeras bajas, incluso antes de que los legionarios saltaran de los vehículos. Ante esta emboscada el comandante Rivas no podía eludir el entrar en combate, pues así lo exigía el credo legionario. Reaccionó de inmediato dando órdenes a la 3ª, de desplegar y atacar la parte superior del borde del rio desde donde disparaban, y a la 1ª, que avanzaba más al interior, la misión de progresar con rapidez hasta alcanzar la zona del paso, bajar al fondo del rio y cortar la retirada al enemigo. Fig-7

Fig-7-Reaccion-ante-la-emboscada

Fig-7-Reaccion ante la emboscada

El teniente Álvarez, que se encontraba cuerpo a tierra próximo al teniente Vizcaíno, jefe de la 3ª compañía, nos cuenta su vivencia:«La 3ª avanzó hacia el borde este de la Saguia con dos secciones en primer escalón y otra en segundo. Las ametralladoras, como no se disponía de posiciones altas para apoyar por encima de las

Fig-8-El-Tte-Alvarez-se-encontraba-en-el-centro-del-despliegue-de-la-meseta

Fig-8-El Tte Alvarez se encontraba en el centro del despliegue de la meseta.

fuerzas propias, entraban en posición en la primera línea de la compañía. El fuego enemigo a ras del suelo en los llanos de Edchera era total y había que afrontar a pecho descubierto el desafío a la muerte. Se avanzaba con saltos cortos para dificultar la puntería del adversario, y en aquel terreno desprovisto de obstáculos, sólo la posición de hombre tendido impedía que el fuego enemigo, rozando la espalda, hiciese blanco. La 3ª quedó neutralizada y fijada por el fuego enemigo a unos 150 metros del borde este de la Saguia. El teniente Vizcaíno, al levantar un poco la cabeza para mirar con sus prismáticos, recibió un impacto en el cuello que le hizo girar sobre sí mismo y quedó muerto sin decir una palabra. El teniente Lafuente fue herido. La 3ª estaba teniendo muchos muertos y heridos. Ni se podía avanzar ni siquiera levantar un poco la vista, pues las balas pasaban rozando el suelo, completamente llano». Fig-8

Por su parte, la 1ª compañía, cumplió la orden de bajar por el paso, donde tomó contacto con el capitán Jáuregui, sin recibir disparos. Sin embargo, arriba en la meseta, el enemigo empezó a avanzar sobre la 3ª por el flanco norte. Rivas, ante esta amenaza, ordenó a la 1ª que dejara una sección -se designó a la del brigada Fadrique– en el fondo del rio seco y que con las otras dos subiera al llano en auxilio de la 3ª y contraatacara. Así lo hizo y los rebeldes se replegaran hasta el borde, si bien la 1ª compañía quedó anclada al terreno. Tuvo varias bajas, entre ellas la del teniente Zorzano, que cayó herido. Fig-9

Fig-9-Contraataque-de-la-1a-Cia

Fig-9-Contraataque de la 1a-Cia

Llegado a este punto, en la explanada de arriba de la Saguia se encontraban desplegadas en un único escalón la mayoría de las secciones de la XIII Bandera. Los legionarios, fijados por un tiro rasante a unos 150 m del borde, en un terreno llano y sin obstáculos donde protegerse, no podían levantar un palmo la cabeza pues los mataban o herían. Desconocían lo que ocurría abajo en el cauce seco de la Saguia, con un desnivel de 60 m. Por su parte, los de abajo tampoco sabían lo que sucedía arriba en la meseta. Desde El Aaiún se mandó a la 2ª compañía de la IV Bandera para reforzar a la XIII. Fig-10

Fig-10-En-la-altiplnicie-los-legionarios-quedaro-fijados-al-terreno

Fig-10-En la altiplanicie los legionarios quedaron fijados al terreno

Respecto a los legionarios de abajo, un grupo muy numeroso atacó tanto al capitán Jáuregui, que murió luchando con su plana mayor, como a la sección de Fadrique, que sostuvo un violento combate en una lucha cuerpo a cuerpo. Cuando las bajas de su sección ya eran muy numerosas, ordenó el repliegue a los supervivientes. El legionario Maderal Oleaga se ofreció voluntario para quedarse con el brigada y entre ambos, a costa de sus vidas, proteger la retirada de sus compañeros. Aguantaron firmemente con arrojo y valor. Murió Maderal y Fadrique continuó la lucha, cada vez con más impactos, hasta que cayó muerto no sin antes gritar un ¡Viva España! que oyeron los legionarios de su sección que se replegaban. Cuando fueron a rescatarles sus dos cadáveres estaban rodeados de numerosos enemigos muertos. Las bajas fueron elevadas en ambos bandos. La XIII sufrió treinta y siete muertos y cincuenta heridos; la IV, dos muertos.

Fig-11-Fadrique-y-Madera

Fig-11-Fadrique y Maderal

Durante las ocho horas de combate, los legionarios fueron fieles cumplidores del credo: espíritu de acudir al fuego, de combate, disciplina, compañerismo, de la muerte… Por esta acción se concedió la Cruz Laureada de San Fernando al brigada Fadrique Castromonte y al legionario Maderal Oleaga.
Fig-11

Para alguien que nunca haya estado destinado en la Legión quizás no entienda el por qué, al ser atacada la XIII en la altiplanicie de Edchera, en un terreno desfavorable, el comandante Rivas no ordenó dar media vuelta y rehuir el combate. Ni el espíritu legionario de «acudir al fuego», ni el de «combate», se lo permitía. Ante una emboscada muy bien preparada por el enemigo, Rivas reaccionó dando órdenes sensatas y lógicas a sus tres compañías de fusiles -tenía mucha experiencia en el combate, adquirida en la guerra civil y en la División Azul-, e hizo un buen empleo de su reserva y base de fuegos.
Tampoco cumplió la orden de replegarse del entonces su jefe, el coronel Mulero, si no que fue fiel al espíritu de compañerismo: «de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos». Y qué me dicen del «espíritu del legionario»: «de ciega y feroz acometividad, de

Fig-12-Entierro-de-los-caidos-de-la-XIII-Bra

Fig-12- Entierro de los caídos de la XIII Bra.

acortar la distancia con el enemigo y llegar a la bayoneta»; como hicieron el capitán Jáuregui y los legionarios del brigada Fadrique. Y, sobre todo, los treinta siete muertos de la XIII Bandera que, fieles al espíritu de la muerte, dieron su vida pensando que «el morir en el combate era el mayor honor». Ningún combatiente de los que estuvo allí merece ni el olvido, ni el silencio. El combate de Edchera, el último importante mantenido en una guerra por los legionarios, es un ejemplo a seguir, que no sólo debe figurar en el libro de oro de la Legión, y en el de la Infantería española, sino en de los hechos distinguidos de la historia militar de España. Fig 12

Los que sí supieron valorar la heroica actuación de la XIII Bandera en Edchera fueron las bandas armadas del Sahara, que por primera vez vieron empeñarse a la Legión en un combate serio. Las bandas de Ifni ya eran conscientes de ello un mes antes, al ver actuar a la VI Bandera en aquel territorio durante la liberación de los puestos sitiados. En las del Sahara, tras el 13 de enero, corrió la voz de que la Legión jamás rehuía el combate, que los legionarios no temían a la muerte, que no abandonaban a sus muertos… El combate de Edchera fue el principio del fin de la guerra en el Sahara. Desde el 13 de enero los rebeldes dejaron de hostigar las posiciones defensivas de El Aaiún. Las bandas desaparecieron y permanecieron ocultas hasta que, un mes más tarde, se organizó la operación Teide para ir en su busca y expulsarlas del Sahara español. Esta operación de limpieza en la que, junto a los grupos expedicionarios de caballería, marchaban en vanguardia las banderas legionarias (XIII, II, IV y IX) fue un paseo triunfal en comparación con lo ocurrido en Edchera. Los rebeldes ya sabían cómo combatía la Legión. Fig 13 y 14

Fig-13-Espiritu-Muerte

Fig-13- Espíritu de la Muerte

Fig-14-Espiritu-Companerismo

Fig-14- Espíritu de Compañerismo

LA LEGIÓN EN LA GUERRA DE IFNI SAHARA. EL COMBATE DE EDCHERA
Autor:Vicente Bataller, General de Brigada (retirado)
(Extraído del libro LA LEGIÓN EN IFNI SAHARA 1956-1976, V. Bataller,
Fundación Tercio de Extranjeros, venta en tienda solidaria
Presidente de la Federación de Veteranos Boinas Verdes de España COE, GOE, BOEL

Conferencia del autor sobre La Legión en la Guerra de Ifni Sáhara

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